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La Avenida América y la luz de la Exposición

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Punto de interés científico
Tipo de lugar: Punto de interés científico
Dirección:
Número de textos: 1
3 stars
Realizado por Rutes científiques de Barcelona | Referencia El espectaculo luminoso de la Exposición Internacional de 1929.

Introducción:
A pesar de la electricidad ya no era el eje central de la Exposición, la luz, y sobre todo, los juegos de luz y agua, fueron uno de los protagonistas más destacados del encuentro de Barcelona, llegando a ser la envidia de otras ciudades. El actual Avenida de María Cristina, o de América en el 29, era un gran espectáculo que al atardecer reuinia los asistentes en el encendida simultánea de luces de colores y fuentes que la recubrían.

Contenido:
Nos imaginamos un atardecer en la Exposición. A pesar de la electricidad ya no era una completa novedad para los barceloneses, la disposición de la iluminación de los edificios, sumada a los juegos de luz y agua y otros aparatos iluminados que recorrían toda la gran avenida desde la Plaza España hasta el Palacio Nacional, daban al visitante de la Exposición un espectáculo único. Las luces del Exposición atrajeron comentarios de todo el mundo, que se maravilló ante la puesta en escena barcelonesa, que parecía avanzada a su época. Quizás los más destacados de estos aparatos de luz eran los popularmente llamados “espárragos”. Los “espárragos” eran columnas con una base octogonal, de ocho metros de altura y dispuestas en parejas. El final de la columna estaba coronado por un cuerpo circular que se cerraba en forma pirammidal, lo que le daba una forma característica que provocó este apodo popular. A menudo erróneamente atribuidos a Carles Buïgas, los diseñadores de estos “espárragos” fueron el francés Jean-Claude Nicolas Forestier y el ingeniero catalán Marià Rubió i Bellver, que también trabajaron juntos en el diseñó de muchos de los jardines de Montjuïc. Los “espárragos” sobrevivieron unos cuantos años después de la Exposición, pero no pudieron aguantar la escasez de materia prima durante la Guerra Civil y desaparecieron. Dentro la Exposición había también la llamada “Exposición de la Luz” que presentaba a los visitantes las mil y una utilidades de la electricidad: se mostraban calles iluminadas, cocinas con aparatos eléctricos, oficinas con iluminación… para dar a conocer, pero también para vender, las bondades y aplicaciones de la nueva tecnología.

Más información:
David Caralt (2013). Les nits de l'Exposició Internacional de 1929. Barcelona Quaderns d'Història, num.19, L'Electrificació de Barcelona, 1881-1935. [en catalán]

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